
Llamamos masa madre a un fermento natural preparado a base de harina (puede ser de centeno, de trigo, de espelta, de cereales integrales...) y agua básicamente, aunque en algunas preparaciones se enriquece con manzanas, yogur o pasas,ya que poseen bacterias o levaduras naturalmente.
Su elaboración requiere de cierto tiempo y cuidados, pues es necesaria la fermentación de la harina en agua con la ayuda de las levaduras y bacterias contenidas naturalmente en los cereales y en el aire. La temperatura ambiental también deberá ser la adecuada para que ésta fermente, siendo prioritarios sus cuidados posteriores o "refrescos", que no es más que "alimentar" el cultivo obtenido añadiendo agua y harina en determinadas proporciones para obtener diferentes grados de hidratación (50% de hidratación, 100%, 150%...)
Ingredientes:
Masa madre activa (o fermento natural) para hacer pan .
Elaboración:
Una vez ésta se encuentre activa, podemos deshidratarla para conservarla por un amplísimo tiempo, transportarla, tener un remanente por si se nos estropea la activa...
Para conseguirlo debemos extender sobre una bandeja forrada con papel de horno una capa fina de MM (masa madre) y dejarla secarla a temperatura ambiente. Nada más...
En mi casi tardó un par de días, aunque dependiendo de la humedad y temperatura ambiental tardará algo más o menos. Una vez esté COMPLETAMENTE seca, sin trazas de humedad, la despegaremos del papel (se levanta y cuartea una vez lista), la trocearemos con las manos (o incluso pulverizarla en picadora o similar) y la envasaremos en un bote de cristal bien seco y limpio, lejos de la luz.
Y ya está!!! Su conservación es amplísima, teniendo que activarla y refrescarla si queremos volver a utilizarla.
